“¡Basta de excepciones, basta de excepciones!” Con el tono enfático que lo caracteriza, el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, arquitecto Luis Lobo Chaklián, fue vehemente ante un colmado auditorio en el Concejo Deliberante de la capital, el jueves pasado. Ocurrió durante la primera audiencia pública para la reforma del Código de Planeamiento Urbano, cuya última modificación se realizó en 1998.
El secretario presentó el diagnóstico actual de la ciudad y proyectó los cambios que deberían realizarse, en virtud de que es innegable que los tiempos cambiaron en estas últimas tres décadas, las necesidades son otras, la envergadura urbana es muy diferente y las soluciones que se necesitan, y deben planificarse para los próximos 30 o 40 años, requieren de nuevas normativas y una manera muy distinta de pensar la ciudad.
“¡Basta de excepciones!”, reiteró, sin señalar a nadie en particular, pero frente a una platea repleta de los concejales que validan esas excepciones. “Tenemos que ser serios, porque si no somos serios con lo que disponga este nuevo código nadie va a respetarnos y así luego proliferan las transgresiones y las excepciones”, subrayó.
Entre los ejemplos, Lobo Chakián citó las numerosas y reiteradas violaciones a la conservación de los pulmones de manzana que protegen la ley -o deberían- en decenas de casos edificados, sobre todo en el área central de la ciudad (dentro de las cuatro avenidas), y gracias a las excepciones que aprueba el Concejo Deliberante.
Violaciones que también abundan en las construcciones en altura, que no respetan el ancho de veredas requeridos, ni las cocheras necesarias, ni presentan las condiciones mínimas de calidad de vida. “Un departamento no es sólo un techo para dormir, es un hábitat donde vivir bien”, afirmó.
En 1991 en la capital había 1.070 edificios (973 en el área central, el 91%). En 2026 existen 1.404 edificios y 1.375 se ubican en el área central (98%).
Código de Planeamiento Urbano: proponen 14 nuevos puentes para la CapitalEl secretario ilustró de este modo que la hiperconcentración dentro de las cuatro avenidas es cada vez mayor y que es una tendencia que debe revertirse de manera urgente. Pasa lo mismo con los establecimientos educativos, de la salud, comercios, etc.
El diagnóstico detallado que se presentó en la audiencia puede verse en “Proponen 14 nuevos puentes en la reforma del CPU” (LA GACETA, 27/03).
Los números del futuro
Desde la sanción del último nuevo código nada mejoró en la ciudad, sino todo lo contrario, todos los índices se agravaron. Creció la población y su densidad, el tránsito es cada vez peor, al igual que la movilidad en general y el transporte público, los servicios son más insuficientes, hay menos porcentaje de calles pavimentadas, espacios verdes y crece el número de asentamientos informales. Y las inversiones en infraestructura acompañaron poco y nada. Y la planificación, menos. “Se proyectan 3.500 nuevas viviendas en El Manantial y nadie pensó en que se necesitan tres puentes hacia el sur para esos 12.000 nuevos habitantes”, puntualizó. 3.500 viviendas que además de los problemas de conectividad padecerán muchas otras carencias en servicios e infraestructura.
El comité para la reforma del Código de Planeamiento Urbano de la Capital se reunirá semanalmenteLobo Chaklián está convencido de que la visión debe ser 100% metropolitana y que es inviable pensar en una ciudad fragmentada por municipios y comunas, y no como una mancha urbana integrada en un todo homogéneo y coordinado.
A datos de 2026, hoy la capital tiene 650.000 habitantes y el Área Metropolitana de Tucumán (AMET) cuenta con 1,1 millones, sobre un total provincial de casi dos millones de personas.
Pero para el nuevo CPU estos datos ya no sirven, porque dentro de 20/25 años la capital tendrá cerca de 900.000 habitantes y el AMET casi dos millones.
Estos son los números que se deben tener en cuenta durante el debate del nuevo CPU.
Como ejemplo de esta expansión extraordinaria que experimentará la ciudad, en un gráfico Lobo Chaklián mostró cómo la autopista de Circunvalación, que hoy corre por el margen este de la capital, en 2050 será apenas una avenida más que cruzará por el centro de la metrópolis.